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jueves, 23 de abril de 2015

el juego y la discapacidad



El juego y la discapacidad
El juego es una herramienta que posibilita el aprendizaje del niño con discapacidad ya que parte de su propia experiencia, implica placer, espontaneidad, motivación, participación, comunicación, conocimiento de sí mismo, de los demás y del mundo que le rodea.
El juego como herramienta educativa:
Entendiendo el juego desde una doble vertiente, donde tenemos en cuenta el aprendizaje y la comunicación, este puede ser una herramienta muy válida para la estimulación del desarrollo de los niños con algún tipo de discapacidad, tanto desde el punto de vista psicomotor como desde el comunicativo y el afectivo social.
El juego se caracteriza por una serie de aspectos que se sintetizan de la siguiente forma:
El juego es una actividad placentera, fuente de gozo. Ya no solo implica placer sino que fomenta y desarrolla la capacidad de goce del niño.
•El juego es una actividad espontánea, voluntaria y libremente elegida, es decir, no admite imposiciones externas ya que el niño debe sentirse libre para actuar como quiera al ser una actividad espontánea.
El juego es una finalidad sin fin, sus motivaciones son intrínsecas.
Es acción e implica participación activa.
El juego guarda relación con lo que no es juego. Está ligado a planos como el de la creatividad, la solución de problemas, el desarrollo del lenguaje y a otros fenómenos cognitivos y sociales.
El juego es autoexpresión, en el que el niño va descubriendo su mundo interior y exterior.
El juego permite a afirmación de la personalidad del niño.
•El juego requiere un gran esfuerzo, ya que el niño emplea grandes cantidades de energía.
El juego es una actividad creadora.
El juego es un lenguaje de símbolos, es pura representación.
•El niño cuando juega se encuentra en un espacio especial.


Beneficios del juego en niños con discapacidad.
Entendemos que todos los niños con discapacidad no son iguales, por lo tanto, cada uno tiene unas características fundamentales propias que deben ser atendidas.
Si tenemos en cuenta, en primer lugar, los aspectos cognitivos, cabe decir que el juego desarrolla los procesos psicológicos tanto básicos como superiores, tales como la atención, la memoria y la percepción, además de otros como la capacidad de síntesis, la asociación, la abstracción, el simbolismo, la planificación y la resolución de problemas, entre otras.
En relación con el área motora, el juego proporciona posibilidades de movimiento, manipulación y exploración del entorno, además de facilitar la coordinación dinámica general. Su relación con el área cognitiva es muy importante, ya que ayuda a construir el aprendizaje del alumno.
En lo relativo al área afectivo-emocional, el juego proporciona estrategias para adquirir un mejor autoconcepto y una mayor aceptación de las necesidades de los demás.
Además de todo ello, permite manejar una serie de normas propias de un grupo que facilita la inserción social del alumno.
Para el desarrollo del área Comunicativo Lingüística, el juego proporciona un marco dónde se fomenta la intención comunicativa, además del manejo de un código Lingüístico útil y funcional. El niño actúa y esta acción fomenta la adquisición comprensiva y expresiva del lenguaje.
En el área social, el juego tiene un papel fundamental destacando las relaciones que se producen en los juegos cooperativos. En la interacción lúdica, el niño aprende además unas normas de carácter social que le ayudan a comprender la sociedad en la que viven.

jueves, 9 de abril de 2015

Jugar es aprender

En el juego, el niño desarrolla sus funciones psíquicas, como la percepción, la atención, la memoria, el pensamiento, el razonamiento lógico, la imaginación, el lenguaje en general… Este conjunto de capacidades servirán de base a los aprendizajes escolares y a las demás actividades sociales que más adelante deberá aprender. Para que este proceso se desarrolle sin problemas es necesario que el niño tenga la posibilidad de jugar en libertad. La mejor manera de apoyarle es ofrecerle ayuda para encontrar por sí mismo el juego que le permita disfrutar y, sobre todo, situarse en su entorno Los niños aprenden a través de la participación activa, intentando utilizar sobre todo sus manos. Los niños aprenden por medio del juego, experimentando con los juguetes y objetos que les rodean mientras se relacionan con el entorno. Así pues, el juego es espontáneo y surge en el niño en respuesta a sus propias necesidades de desarrollo. Por ello, hay que dar al juego y los juguetes el reconocimiento que se merecen. Cuando los niños juegan pueden aprender que hay que aceptar unas reglas y normas, que hay que ser tolerantes, que se debe respetar a los amigos y a la vez, cogen seguridad en ellos mismos.
Basta con observar a un niño para comprender que les encanta jugar con su propio cuerpo: saltando, gateando, corriendo, brincando…. Son actividades comunes en la actividad lúdica del niño. De este modo, su principal actividad en los primeros años se centra sobre todo en jugar por jugar y los juguetes son el sistema más recomendado para mejorar las destrezas y habilidades que el niño requiere. A pesar de que los juguetes de hoy día parecen ser diferentes a los de antaño, el propósito de los juguetes siempre ha sido el mismo: llevar alegría y placer, y crear oportunidades para incrementar el aprendizaje y el desarrollo.

A continuación podéis ver los diferente tipos de juguetes.

  •   Juguetes físicos Son aquellos juguetes y juegos en los que predomina la velocidad, la fuerza, la resistencia. Son los juegos que el niño normalmente realiza en grupo, con lo que se favorece la relación con los demás. Además, este tipo de juegos le ayudan a pasarlo bien poniendo a prueba sus capacidades físicas y a mejorar el control de su propio cuerpo. Dentro de este tipo de juguetes y juegos se encuentran: la comba, el hula-hop, el escondite, el fútbol, correpasillos, sonajeros, bicis, toboganes, columpios…


  • Juguetes manipulativos y de construcción Son juguetes que desarrollan el control con los dedos, los reflejos, la precisión, la coordinación ojo-mano, la capacidad auditiva… El niño tiene que encajar o apilar diferentes piezas. Dentro de este tipo de juguetes se enmarcan: construcciones, puzzles,


  •  Juguetes simbólicos Son aquellos con los que el niño representa papeles o roles de otros personajes. Jugar a: médicos, papás y a mamás, profesores, tiendas… El juego simbólico es también en el que el niño toma unas cosas como si fueran otras, por ejemplo el palo de la escoba es como si fuera un caballo, o una tapa circular fuera un volante…etc Este tipo de juguetes son fundamentales para el niño ya que permiten desarrollar su imaginación, lenguaje y creatividad. El juguete simbolico: • Estimula la comunicación y cooperación con otros niños • Amplía la capacidad de conocer el mundo social y laboral de los adultos • Favorece el desarrollo moral, de la voluntad y la asimilación de maneras de conducta • Estimula el autoconocimiento, el desarrollo de la conciencia personal • Ayuda a la adaptación social y emocional


  • Juegos y juguetes de reglas Con los juguetes de reglas el niño aprende a respetar las normas y a relacionarse con otras personas. Estos juguetes desarrollan actitudes como la planificación y la estrategia. Son juguetes de reglas por ejemplo: parchís, la oca, el ajedrez y todos los juegos de mesa en general. El juego de reglas: • Permite el aprendizaje de estrategias y la interacción con otras personas • Estimula el control de la agresividad • Promueve el uso de la responsabilidad y la democracia


  • Juguetes educativos Este tipo de juguetes proporcionan entretenimiento, disfrute y ayudan a comprender y asimilar contenidos escolares, desarrollan capacidades como la atención, la memoria, el razonamiento, la orientación espacial… En esta línea de juguetes educativos se encuentran: los puzzles, la sopa de letras, videojuegos didácticos, juegos de preguntas y respuestas…


  • Juguetes de grupo o cooperativos Los juguetes y juegos de grupo o cooperativos estimulan en el niño la comunicación en el grupo, la aceptación de los demás, incrementa el grado de participación en actividades del colegio. El juego cooperativo favorece el contacto físico positivo y reduce el contacto negativo, así como las comunicaciones verbales negativas. Estimula la cooperación y la generosidad, vuelve al niño pro-social. También estimula la conducta asertiva reduciendo las conductas que puedan ser agresivas, negativas y pasivas. A su vez, también mejora la aceptación interracial.



El juguete adecuado, en el momento adecuado, enriquecerán la experiencia de juego del niño y sentará las bases de su aprendizaje.

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